Si has encontrado una mariquita en tu jardín o huerto, es probable que te preguntes si es una aliada o una amenaza para tus plantas. La respuesta corta es que depende de su especie. Aunque comúnmente se les considera los mejores amigos del agricultor, la familia Coccinellidae es más diversa de lo que parece.
En este artículo aprenderás a distinguir entre las mariquitas depredadoras, que actúan como un control biológico natural, y las especies herbívoras, que pueden convertirse en una plaga. Entender su dieta es el primer paso para gestionar la salud de tus cultivos de manera inteligente y sostenible.
La dieta de las mariquitas depredadoras
La gran mayoría de las especies de mariquitas son carnívoras. Estas actúan como un agente de control biológico de alta eficacia, ya que un solo ejemplar tiene la capacidad de devorar cientos de presas a lo largo de su ciclo de vida. Su presencia es vital para mantener el equilibrio ecológico y reducir la necesidad de pesticidas químicos.
Su alimentación se centra principalmente en insectos de cuerpo blando. Las fuentes de alimento más comunes incluyen:
- Áfidos (pulgones): Son su principal fuente de nutrientes y la razón por la que se les considera controladores de plagas.
- Cochinillas: Insectos que succionan la savia y debilitan las plantas.
- Ácaros: Pequeños arácnidos que suelen dañar el follaje.
- Larvas de moscas: Ayudan a regular otras poblaciones de insectos en el entorno.
Es importante destacar que estas mariquitas poseen cierta versatilidad. En periodos donde las poblaciones de sus presas principales disminuyen, pueden complementar su dieta con polen, néctar o incluso ciertos tipos de hongos. Esta capacidad les permite sobrevivir en el ecosistema incluso cuando la plaga no está en su punto máximo.
La excepción: Mariquitas herbívoras

No todas las mariquitas cumplen una función protectora. Existe un grupo específico, perteneciente a la subfamilia Epilachninae, cuyo comportamiento es opuesto al de sus parientes carnívoros. Estas especies son estrictamente herbívoras.
A diferencia de las depredadoras, las mariquitas herbívoras se alimentan de tejidos vegetales como hojas, granos, semillas o partes tiernas de las plantas. Si estas especies logran establecer una población numerosa en un cultivo, dejan de ser beneficiosas para convertirse en una plaga que puede causar daños significativos.
A continuación, se presenta una comparativa para identificar rápidamente su impacto:
| Tipo de Mariquita | Base Alimentaria | Impacto en el cultivo |
|---|---|---|
| Carnívoras | Pulgones, ácaros, cochinillas, larvas | Beneficioso (Control biológico) |
| Herbívoras | Hojas, tejidos vegetales, granos | Perjudicial (Potencial plaga) |
Ciclo de vida y alimentación: ¿qué ocurre en cada etapa?
Un aspecto biológico fundamental es que, en las especies carnívoras, los hábitos alimenticios suelen mantenerse constantes desde la etapa de larva hasta la edad adulta. Esto significa que tanto las larvas como los adultos buscan consumir el mismo tipo de presas.
Las hembras han evolucionado para depositar sus huevos estratégicamente cerca de las colonias de pulgones u otros insectos. Al eclosionar, las larvas —que suelen tener un aspecto muy distinto al adulto, pareciéndose a pequeños cocodrilos de color oscuro o grisáceo— encuentran alimento de inmediato.
Error común: La confusión de las larvas
Un error muy frecuente entre los aficionados a la jardinería es eliminar las larvas de mariquita al confundirlas con plagas debido a su apariencia “extraña” o poco atractiva. Identificar correctamente a estas larvas es crucial para no destruir accidentalmente a tus mejores aliados naturales.
Cómo atraer a las mariquitas beneficiosas a tu jardín
Si tu objetivo es fomentar la presencia de mariquitas carnívoras para combatir plagas de forma natural, debes trabajar en crear un entorno que favorezca su ciclo reproductivo. No basta con “dejarlas llegar”; es necesario ofrecerles condiciones de permanencia.
Para lograrlo, ten en cuenta las siguientes recomendaciones:
- Mantén un equilibrio de presas: Un error común es eliminar por completo los pulgones mediante insecticidas químicos. Si no hay comida, las mariquitas abandonarán tu jardín en busca de un lugar con recursos. Una coexistencia controlada es necesaria para retener a los depredadores.
- Fomenta la diversidad con plantas melíferas: Plantar flores que produzcan néctar y polen ayuda a las mariquitas a subsistir durante las épocas en las que las poblaciones de pulgones son bajas. Esto asegura que permanezcan en tu entorno para cuando la plaga regrese.
- Identificación antes de la acción: Antes de aplicar cualquier tratamiento contra un insecto que esté consumiendo tus plantas, observa su comportamiento. Asegúrate de que no sea una especie de la subfamilia Epilachninae o algún otro insecto defoliador antes de tomar medidas.
En conclusión, la clave para una gestión exitosa de los cultivos reside en la observación. Conocer la dieta de la mariquita que habita en tu jardín te permitirá decidir si debes protegerla como una aliada o controlar su presencia para proteger tus plantas.
